miércoles, 1 de abril de 2009

Víctimas de los GAL


Laura Martín

Mi marido, Juan Carlos García Goena, fue asesinado el 24 de julio por los GAL. Durante estos años he reclamado justicia y mi necesidad vital de conocer la verdad de lo que ocurrió. Los poderes políticos y judiciales han realizado su trabajo con esmero para demorar las actuaciones judiciales y demorar así, con todo tipo de obstáculos, la investigación con la clara intención de obtener la prescripción del delito, encubriendo a sus autores intelectuales y materiales del crimen. Durante 22 años han vivido en la más absoluta impunidad, disfrutando de sus familias, mientras mis hijas crecían sin su padre. No conoceré la verdad judicial, pero sigo reivindicando mi derecho a la verdad real. He recibido una invitación personal de doña Rafaela Romero, presidenta de las Juntas Generales de Gipuzkoa, a un acto de Reconocimiento a las Víctimas del Terrorismo con el objetivo de que «explique» mi experiencia personal. Y la primera pregunta que me hago: ¿No va siendo hora de que las explicaciones me las den a mí? No puedo ocultar que mi sorpresa fue mayúscula; la invitación venía de una persona que pertenece al mismo partido político que gobernaba España cuando se producían los atentados de los GAL; y que ha ninguneado todas mis peticiones reclamando la búsqueda de la verdad. El mismo Gobierno que vio cómo la cúpula del Ministerio de Interior entraba en la cárcel por alguno de los crímenes de los GAL. Con el Señor X la justicia no tuvo la honestidad de sentarlo en el banquillo para no estigmatizarlo.
Posiblemente me voy a ver sometida a una nueva afrenta, la llegada al poder del Gobierno Vasco de un señor que dice querer ser el «lehendakari de todos». ¡No!, Patxi López. Usted, que jaleó el terrorismo de Estado a las puertas de la cárcel de Guadalajara, no está legitimado moralmente para ser el lehendakari de nadie. La verdad, me siento ofendida. Y escribo estas líneas no desde el odio ni el revanchismo; son fruto de un profundo dolor. Señor López, sigo reclamando la Verdad. Un acto en el que se anuncie una Declaración de Reconocimiento Público de lo que ocurrió con los GAL lo consideraré cómo un sincero homenaje a la memoria de Juan Carlos García Goena, y al cuál estaré encantada de asistir.

0 comentarios: