jueves, 16 de julio de 2009

¿Y quiénes son esos uigures?


Martxelo Diez

Los uigures, un pueblo oprimido que hasta el momento había permanecido oculto para los grandes medios de comunicación internacionales, han visto la luz. Hasta este mes, la única información que hacía referencia a los uigures era que nadie quería acoger a los presos de esta etnia encarcelados en Guantánamo.

A diferencia de los tibetanos, que siempre han estado de moda en Occidente, nadie hablaba de los uigures. Mientras los tibetanos tienen a un monje rapado que va por el mundo hablando de paz, un actor canoso en declive dando la tabarra sobre el budismo y al marido de Angelina Jolie haciendo peliculitas, los uigures, que han padecido si cabe con más crudeza la ocupación china, no han tenido ningún valedor. ¿La razón? Evidente, que son musulmanes.

No es lo mismo defender a una caterva de monjes vestidos con túnicas naranjas que a un pueblo musulmán que mantiene estrechas relaciones culturales y lingüísticas con Turquía y las ex repúblicas soviéticas que acaban en -stán. Y si para más inri, es una zona rica en petróleo y otros recursos naturales nadie dice nada, que hay que quedar bien con China, que es un país emergente y un mercado sin límites para nuestros productos. Nadie se acordó de los uigures, por ejemplo, durante los Juegos Olímpicos de Beijing del año pasado.

Los uigures han tenido que padecer una colonización salvaje de los han, la etnia que supone el 91% de los chinos y que se caracteriza por un chauvinismo exacerbado y el odio al extranjero y a las minorías étnicas. Prueba de ello es el testimonio recogido por Olatz Simón, la corresponsal de ETB en Beijing desplazada a Urumqi, en la que una han expresaba en perfecto castellano la mentalidad colonialista de los chinos. «Los uigures son sucios, no saben leer, no saben hablar. Les hemos traído el progreso, pero no lo saben aprovechar. Son vagos. Esto es como Bagdad, no hay más que terroristas. No tendremos paz hasta que les matemos a todos». Impresionante. El problema es que dejarán de estar de moda y seguirán padeciendo, olvidados, la limpieza étnica.

viernes, 3 de julio de 2009

Carta a Alfonso Sastre


Miguel Castells

Lo que dices Alfonso y tanto inquieta es obvio: aquí hay un serio conflicto político, que sólo podrá resolverse en términos políticos. La solución propugnada por un dirigente del PP, consistente en suprimir a una buena parte de la población, no es medio hábil para solucionar el conflicto. Sí puede serlo una negociación. Por ello, para el supuesto de que el Gobierno asuma las ideas del mencionado dirigente, no se vislumbra cómo pueda solucionarse el conflicto y poner fin a tantos dolores que la inexistencia de paz acarrea para todos.

"Lo obvio no precisa ser expresado" es un dicho que utilizamos abogados y tribunales. Pero en contradicción con tal dicho, era necesario que en tu artículo incluyeras la expresión de lo obvio y queGara lo difundiera. Era necesario porque la manipulación y la represión, en campaña de depuración y limpieza ideológica, están ocultando y llevando a desconocer lo más obvio.

Era necesario y lo prueba además la reacción histérica, dirigida contra tu persona, por haber levantado el velo. Esta reacción recuerda la campaña de acoso y derribo que Fraga Iribarne, en la ocasión ministro de Información y Turismo de Franco y en la actualidad presidente honorífico fundador del PP, promovió, contra José Bergamín por encabezar la carta de los 102 intelectuales que denunciaba -desvelaba- los crímenes cometidos por la policía contra los mineros y sus mujeres durante la huelga minera de Asturias. De aquella carta, publicada en octubre de 1963, fuiste por cierto firmante y algo más. Tu artículo, Alfonso, no es delito. No constituye delito en la legislación del Estado español. No lo constituye en el ordenamiento jurídico de ningún Estado europeo y el artículo 10 del Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos reconoce y protege tu derecho a decir lo que dices.

Sin duda, la reacción, a la que me referí como "histérica" y que también tiene mucho de casqueta, ante tu artículo ha facilitado una mayor difusión del mismo y eso es bueno. Sólo me queda lamentar que bastantes ciudadanos conociendo, gracias a la mencionada campaña, la existencia del artículo se hayan perdido el placer de leerlo. Lo lamento porque tu artículo es un ejemplo de coherencia intelectual y una página de muy buena prosa.

Publicado en Noticias de Gipuzkoa

miércoles, 1 de julio de 2009

Sí, otra burla contra las víctimas del Fuerte San Cristobal


Txema Aranaz

E
N Navarra sigue muy vivo el franquismo, y no es cuestión de entrar o no en polémicas, sino de restablecer una democracia plena. Cada cual demuestra con sus actos lo que es. Y aquí siguen presentes realidades antidemocráticas e inconstitucionales.

a) Elemental, míster Watson. El Fuerte-penal de San Cristóbal sigue siendo propiedad del ejército español, por la sencilla razón de que la reversión a Navarra depende del Gobierno de UPN, que se opuso, junto con la derecha hermana del PP, a la proposición no de ley aprobada en el Congreso de los Diputados (25-IV-2006), precisamente, en la Comisión de Defensa, para que el Gobierno central retomara "las conversaciones con el Gobierno de Navarra" para establecer un convenio que, junto con la cesión, posibilitase "un proyecto que favorezca la utilización del citado Fuerte con fines recreativos y sociales y que sirva además como homenaje a todas las víctimas del Fuerte de San Cristóbal, de acuerdo con la declaración aprobada este mismo año por el Parlamento de Navarra".

b) Buenas intenciones no, destrucciones. No es una cuestión de intenciones, sino la constatación de que han sido destruidos muros que formaban parte del penal represivo. Muros de cierre del patio entre las brigadas y los pabellones, y de acceso al locutorio, cuya eliminación falsea sustancialmente el recinto carcelario. Se desconoce qué otras limpiezas se han llevado a cabo en las brigadas (donde morían los reclusos en condiciones infrahumanas), al estar excluidas de las visitas, pues según la gente de bien hay que hacer abstracción de las ideas políticas.

c) Medidas contrarias a la consideración de monumento. El Fuerte se declaró BIC, con categoría de monumento, por Real Decreto 1265/2001 de 16 de noviembre, lo que obligaba a su propietario a hacerse cargo del mantenimiento, lo que no ha cumplido durante siete años, que se dice pronto.

Pero la ley correspondiente, en su Título II (de los bienes inmuebles) dice que la incoación de expediente de declaración de interés cultural y su declaración como BIC supone que:

1) "Determinará la suspensión de las correspondientes licencias municipales de parcelación, edificación o demolición en las zonas afectadas (...)". (Art. 16.1).

2) "No se podrá proceder a su desplazamiento o remoción, salvo que resulte imprescindible por causa de fuerza mayor o de interés social (...)". (Art. 18).

3) "En los monumentos declarados bien de interés cultural no podrá realizarse obra interior o exterior que afecte directamente al inmueble o a cualquiera de sus partes integrantes o pertenencias (...)". (Art. 19.1).

Así las cosas, y aunque el Ejército le devuelve la pelota a Príncipe de Viana, resulta difícil imaginar qué razones de fuerza mayor pueden justificar ambos para saltarse la ley. Bueno, imaginar es un decir, pues de la mano de tan ilustre consejero de cul-turismo y helicópteros, vimos tirar al vertedero el legado arqueológico de la plaza del Castillo…

d) ¿Variadas sensibilidades hacia el Fuerte? El periódico Público informaba recientemente de que 336 símbolos franquistas adornan hoy los edificios militares, y el ejército sólo accede a retirar 25. Es lógico y comprensible que con sensibilidad tan democrática, nos hablen con naturalidad de "respetar" todas las "variadas sensibilidades hacia el citado Fuerte", censurando la verdad de lo ocurrido. Pero en democracia no todas las "sensibilidades" son respetables, especialmente las franquistas. Algo tan elemental que da vergüenza tener que recordarlo y padecerlo, mientras en Europa se aplican penas de cárcel a quienes intentan mantener ideas complacientes con el negacionismo.

e) Punto… y seguido. ¿Por qué se ha impedido a las víctimas del Fuerte acceder a su interior para recorrer el lugar donde fueron víctimas del terror, cuando sí se les ha permitido a otras gentes? Muchos de aquellos supervivientes, que volvieron hasta las puertas cerradas del Fuerte, han muerto, y nunca su propietario tuvo con ellos la menor muestra, no ya de justicia o humanidad, sino de elemental educación.

La sombra de los vencedores sigue siendo alargada… pero la ciudadanía tenemos derecho a utilizar las leyes para hacerlas cumplir. No lo olvidemos.

Publicado en Diario de Noticias